A las mentiras sumamos una visión derrotada: la del hombre como muro infranqueable.
Como pared indestructible imposible de alcanzar su cima para poder atravesarla.
Una pared lisa, intacta. Blanca, pero no el más puro blanco reluciente. No.
Agredida por el tiempo ha adoptado ese blanco roto, como el blanco huevo. Como el blanco que se apaga después de mucho tiempo. Como el blanco que se ensucia por su no mantenimiento.
Un muro infranqueable. Aleteando para salir a la superficie de vez en cuando porqué siente que se ahoga entre las profundidades de tantos llantos.
A veces la erosión constante de las lágrimas ha hecho que la pared se ablande por alguno de sus costados, dejándola algo más vulnerable para yo, poder trepar por ella. Solo a veces.
Porqué tantas y tantas otras solo he encontrado una inquebrantable base sólida en la que darme de cabezazos -como quien tropieza con la misma piedra cientos de veces- creyendo que yo sería más fuerte.
Sí... Me creo una imagen -tal vez no analizada ni suficientemente meditada- de lo que un hombre significa para mí.
Pero no es el sentido común quien me da los adjetivos para describirle sino el cerrar los ojos y dejar que mi mente o mi imaginación o ambas cosas unidas al corazón, dibujen esa percepción, -esa emoción, diría yo-, de un significado tan polivalente.
Be Yourself
(No pierdas ningun sueño esta noche. Estoy seguro que todo terminará de la mejor manera, aún cuando te toque perder. - Be Yourself to Audioslave -)
martes, 6 de mayo de 2008
* ... divulgaciones II ...
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