Be Yourself

(No pierdas ningun sueño esta noche. Estoy seguro que todo terminará de la mejor manera, aún cuando te toque perder. - Be Yourself to Audioslave -)

martes, 28 de octubre de 2008

* Entre la lluvia

Hoy sonreí al recordarte.
Debí parecer una niña de quince años.
La lluvia empapaba mis pies, los cuales se visten aún de verano negando la llegada del otoño.
El viento contoneaba las gotas en mi cara. Y me sentí fresca y viva. Tanto que decidí cerrar mi paraguas y sentir como el agua descendía por mi cuerpo. Sintiéndola como si fueran tus dedos los que acariciaban mis mejillas.
Hoy sonreí al recordarte, levemente, ligeramente, pero casi pude notar como mis labios se quedaban permanentemente medio abiertos sin ganas de cerrarse.
Sí, lo hice como una niña al recordar, tal vez, el regreso de lo que forma parte de la niñez.
Y me sentí tremendamente estúpida y confusa a su vez. Porque quise borrarte cuando apareciste, pero la calle oscura me aclaró aun más tu visión.
Porque recordé tus formas más humildes. Tus gestos inocentes. Las cientos de sonrisas que me me has brindado, como la que hoy dibujé por ti.

viernes, 17 de octubre de 2008

* en ausencia de ideas

Es difícil interpretar esta ausencia de ideas que brinda mi mente.
Más cuando en los aspectos más sensibles de mi vida, una tormenta de turbulencias hace hincapié en mis días.
Es difícil retomar tu vida donde la dejaste un día en mode pause, fingiendo que de nada servía pensar de más, ni pensar de menos. En aquél instante en que tal vez abandonaste tu cuerpo a la suerte de un destino que ni tan siquiera existía. En aquél profundo sueño de letargo en el que te quedaste dormida esperando un chasqueo de dedos que te despertara en otro momento, con otra vida, y sin el lamento que te perseguía durante tanto tiempo.
Es difícil interpretar este vacío, o éste no saber entender de pensamientos y sensaciones.
Cual vacío no implica una ausencia de historias, más que el no entender el lenguaje en el que están escritas.
Me repito en estas líneas, donde mi propia pérdida es lo único en claro que saco al buscar conclusiones.

Si el entorno en el que habito no es más que unas habitaciones sin vida ni orden. Ni espacio donde sucumbir mi alegría que se ahoga entre estas paredes tan frías y vistas ya tantas veces por mis ojos.
Los mismos tejados de Uralita que se elevan todos los días bajo el sol al amanecer. Las mismas chimeneas humeantes que no cesan de recordarme que siguen ahí. Los mismos ruidos agónicos que no cesan nunca su susurro para no dejarnos descansar en el silencio profundo que debería brindarnos el oscuro anochecer.

A tientas entro en el edén, llevada a los extremos del placer por un aroma que me evoca inquietudes de lo más prometedoras.
Y me dejo engatusar por esa mano que lleva un guante blanco. Se hace llamar Ángel. Se hace llamar Santo.
Y dejo que vibren mis dedos. Dios me libre de mis pecados. Hay días en los que el afán de acallar mi mente termina por quebrantar mis lazos.
Y dejo que tiriten mis ojos, pues a tanta luz, no están acostumbrados. Y se cierran al ver un paraíso que tan solo existe, porqué alguien lo ha dibujado.
Y trepo hacia lo más alto del árbol, aun sabiendo que sus ramas pueden quebrantar mi anhelo de llegar hasta el final.

A expensas del olvido, olvido donde estoy.

Sumergida en el paraíso prohibido, en el escurridizo mundo de las apariencias que profanan deseos carnales, deseos placenteros, deseos llenos de recelos.
El Santo resiste la tentación ofreciéndome su legado.
El guante blanco es arrojado por una mano desnuda contra el suelo falso.

Es arbitrario el pensamiento de ese loco enajenado por culpa de tanto conocimiento sobre la verdad.
Es el sexto sentido incomprendido el que causa la censura de su grito en la sociedad.
Es el velo que debe entrometerse en el rostro del incauto.
El sistema amaga todo lo que el mundo hasta entonces nos ha mostrado.
Y el emblema de por una vida mejor, no es más que un pensamiento manipulado.

El guante resta en el suelo. Vagamente pisoteado por unos pies que caminan concertados.

A tientas camino por el Edén, buscando ese ángel que me enseñó a pecar.
Pero tan solo encuentro una sombra sin alas. Tan solo queda el recuerdo borroso de quien cierto día, quemó mi alma.

martes, 7 de octubre de 2008

* en resumen ...

El universo sobre mi
trasciende en el límite de lo desconocido.
Creo ingenio para el genio,
y decrezco en la penumbra de esta sociedad
llamada sueño.
Creo arte en parábolas, metamorfosis del gusano,
el aleteo de una mariposa, la magia en mis manos.
Arte que recorre mi cuerpo,
cual rincón pueda alcanzar como si fuera veneno.

Conspiro con el arte, haciéndome cómplice
de esa locura vehemente que se enreda por nuestras mentes.
Somos la mitad incompleta e incomprendida,
somos el fracaso de una ilusión que lucha por darse a conocer.

Creamos de la nada, diferenciación, dignidad, arte.
Creamos inspirados en lo que creemos,
creamos al tiempo que caminamos de la mano del miedo.
Creamos a destiempo, rompiendo aquellas barreras
que nos impiden mostrar al mundo nuestros deseos.