Be Yourself

(No pierdas ningun sueño esta noche. Estoy seguro que todo terminará de la mejor manera, aún cuando te toque perder. - Be Yourself to Audioslave -)

miércoles, 30 de abril de 2008

*Quienes nunca mueren

... entre mares y vestigios, nunca desaparecieron los guerreros muertos porqué siempre vivieron dentro de mi ...

*Síntomas

Al combatir el día a día en esta gran ciudad, me he dado cuenta de los miles de factores ajenos a mi mente que dañan mi cuerpo, tanto física como mentalmente.

La presión que comporta el vivir en sí, al no cesar de respirar, al no cesar de alimentarnos, al no cesar de amar... en fin: al no cesar de existir, puede ocasionarnos múltiples heridas internas las cuales no se ven pero duelen como puede doler un corte externo en tu piel.
Y de ahí al fenómeno "cuerpo y mente", cuya emoción mental siempre provoca una reacción física, y claro, viviendo en un mundo en el que evocamos todas nuestras frustraciones por medio de nuestros sentimientos (sean racionales o irracionales) no es de extrañar que los sarpullidos y los escozores y las paranoias mentales estén a la orden del día.
Y es que si a la contaminación auditiva, visual, medioambiental y demás varias mil que hay de por si le sumamos la contaminación mental, como resultado tenemos una sociedad la cual enferma sin motivo alguno aparente y en la que cada vez aparecen nuevas enfermedades, a veces, imposibles de descifrar. Solo quien la padece, sabe realmente porqué es. "Escucha a tu mente y entenderás a tu cuerpo".

*Atenas: la paradoja

Atenas: la ciudad de la decadencia y el caos. Cuna de la filosofía y civilización, de los grandes pensadores, quienes tras tanto pensar, fueron los fundadores de la sofística, los grandes divulgadores del engaño que se escondía entre el embauco de la palabrería.
Atenas, guardiana del Acrópolis y a su vez, una masiva población -por lo visto hasta el momento- mal humorada, viviendo entre centenares de edificios olvidados por el tiempo y por el desaprecio, entre aceras mal olientes, sucias y llenas de basura. Rodeados de otros cientos y miles de coches con sus respectivos conductores agresivos al pie de esas carreteras que tanto se cruzan entre ellas y parecen no llegar nunca a su fin ni que tengan un destino que cubrir.
Y entre tanto delirio, se elevan incautas, impolutas y majestuosamente sus iglesias ortodoxas acunando la más frágil sencillez y belleza. Tal vez porqué necesitan enmendarse constantemente a su Dios en busca del perdón por toda esa brutalidad humana que desprenden por sus labios, en busca del valor para seguir viviendo en la cuna de la incivilización.
Y a sus afueras: la bella Acrópolis rodeada de una densa vegetación y armonizada por el alegre canto de los pájaros.

Atenas, en todo su esplendor, la paradoja que encabeza la locura humana.

*Cuando Ella Llora

Cuando ella llora, se empaña el cristal desde el que divisa el mundo exterior.

Tímida en la perfección de lo desconocido. Sonríe al enemigo.

De las grietas de su rostro surgen lágrimas, cuyas heridas se curan, cuyas cicatrices permanecen cerradas.

Impúdica en la moción que claudicó. Las palabras fueron fusiladas desde su boca, una por una, todas ellas sin coartada, todas ellas rendidas ante la ignorancia de la verdad que la misma verdad ocultaba.

Sonríe. El mal fue a habitar en su cuerpo. Tal vez fue liberada de su mismo sentimiento de culpa. Tal vez fue arrebatada contra su deseo para llevarla al mundo de los juicios injustos, donde la lujuria y la avaricia son los argumentos y los actos llevados a su fin para sobrevivir sin morir.

Cuando ella llora, las voces se acallan en su mente. Sonríe, piensa y oscila, y como una bala directa al corazón, decide acunar sus sentimientos y volatilizar sus pensamientos. Cuando ella llora, las voces hacen eco en su interior, gimiendo, temiendo cual cosa pueda suceder peor, que llorar y perder la visión del exterior.

Los cristales a veces desaparecen, erradicando cual barrera la aparta del mundo. Pero puede abalanzarse hacia la ventana, creyendo que el cristal volverá a atraparla, para evitar la caída vacía, ante un suelo que le estará recibiendo húmedo y frío, sin quien la espere allí abajo, para poder caer como pluma, para poder partir de donde fue.

Cuando mi alma llora, se empaña el cristal de sus ojos por los que puede divisarme. Me pierde, me pierdo, nos distanciamos, nos separamos. Nos dividimos en dos.
Yo soy la que no ve, ella es la que no tiene nada que perder.

*Cosas de la vida

A veces parece que tengamos la necesidad de llevar cientos de llaves entre nuestros bolsillos para asegurnarnos de que tenemos una puerta que abrir y un interior tras ella en el que refugiarnos.

*El principio del comienzo

25 años. Siguiendo la huella de mi sombra, porqué creo que la forma de mi cuerpo todavía no se define lo suficiente como para seguirme a mi misma.

El tiempo transcurre muy rápido, como para la mayoría del género humano que como yo vive sumergido en una monótona, absorbente y, en consecuencia, ansiosa vida dedicada profundamente al trabajo para obtener pequeñas recompensas a veces incluso, imperceptibles.

25 años. Unos cuantos más de los que quisiera tener para poder borrar algunos pasos mal dados y rectificarlos.
Pero me resigno, a veces pataleando como una niña pequeña que no atiende a razonamiento alguno, e indignada me quedo a expensas de que algo suceda, mientras fuerzo a la forjadora a que forje para mí.