Hoy me río.
Porqué aprendo a ser río y a moverme por caudales diferentes. Más caudalosos, menos afluidos, más fríos, más templados...
Hoy me río, porqué la gracia está en saber reírse de las cosas. En saber encontrar la parte humilde y chistosa de las historias borrosas. De las historias que se cruzan como cientos de cables en tu mente.
Y así experimentas con cada situación, con cada vivencia, con cada persona que permanece a tu lado, sea por más tiempo o menos.
Y vas bajando por la montaña, río abajo, impregnándote de todos esos minerales que hay en el fondo. Los arrastras contigo, dejas algunos para coger otros...Y sigues aprendiendo y riéndote de lo que aprendes. Porqué a veces resulta fácil y otras veces no tanto.
Pero qué lindas son las cascadas !!! y poder caer por ellas desprendiéndote de ti misma para terminar siendo un gran (o pequeño) lago transformado en emociones. Y te bañas en tu propio cuerpo. Y te rindes ante ti. Ante la belleza exuberante de tus risas que culminan a veces en llantos. Y permaneces húmeda, y permaneces viva, porqué sientes que creces y que nada te aparta de la naturaleza. De tanta pureza con la que debes seguir creciendo. Con la que debes seguir riendo y formando esferas de ilusiones óptimas y pociones de positivismo.
Hoy me río, porqué el año empezó divino.
Divino por la mágia de las personas que me acompañaron. Mágia que creé con mi creencia.Mágia que palpitó por todos mis sentidos.
Las horas tardanas se convirtieron en amigas de un amanecer casual. De un amanecer jovial.Y me reí tanto, que a estas horas, todavía sigo riendo.
Y espero que mi sonrisa permanezca, y pueda esbozarla por cada rostro que me mire, y yo saludaré, con una grata sonrisa, siguiendo río abajo, hasta culminar en el mar de la felicidad eterna.