¿Quién perturba los mares calmados?
Donde se posa la paz en un vaivén de infranqueables silencios.
¿Quién deslumbra en el atardecer?
Donde unas mejillas se sonrojan y confunden tras el cielo enrojecido.
Todos los momentos tangibles que han pasado por mis manos,
que he rozado con mis dedos, que he pisado con mis pies,
que he sentido a través de mi cuerpo,
que he vivido como si fuera yo.
Todas las noches colmadas de deseos furtivos,
invitándome a desnudarme, serena y apacible
tenue y embriagada.
Despierto en ocasiones a mitad de la madrugada,
sin voz ni aliento, sin conciencia dentro de mi inconsciencia.
Despierto sumergida en sueños que velan por mi miedo,
que acarician mi impunidad, y la sacrifican por tormentos.
La luz del día me deslumbra,
soy vampira, y mi refugio en mi propia coraza.
Soy vampira, y el sol atrevido,
redimiendo mi valor, quema mi amor.
¿Quién me retiró el velo dejando mi rostro al descubierto?
Donde los rasgos tienen su lenguaje, de aspecto vagabundo.
¿Quién me ofreció el cielo?
Donde conviven los sueños que destierran al infierno.
Be Yourself
(No pierdas ningun sueño esta noche. Estoy seguro que todo terminará de la mejor manera, aún cuando te toque perder. - Be Yourself to Audioslave -)
martes, 10 de agosto de 2010
domingo, 1 de agosto de 2010
* Cien Mil Kilómetros
Han pasado días, semanas, meses y largas noches.
Todo tiene que permanecer en la misma vía y en el mismo sentido que la vida.
Transcurre el universo, así como los pensamientos,
así como se desencadenan los sentimientos,
aquellos que marchitan y otros que nacen en algún que otro recoveco de mi cuerpo.
Con el cuenta kilómetros a cero, recorriendo calles mojadas,
llenas de deseos que trasnochan moribundos esperando a ser cumplidos.
El recelo, aturdido de tanta lucha, se retira platónicamente.
Como un caballero. Ahora retumban sus gemidos en el desdén de la imprudencia.
Hace mucho que escribo sin sentido.
Y no es más el sentido figurado lo que carece de verdad,
si no la realidad de estos escritos que se desfiguran por mi voz acallar.
Y poco a poco, desvelaré mi mundo.
Todo tiene que permanecer en la misma vía y en el mismo sentido que la vida.
Transcurre el universo, así como los pensamientos,
así como se desencadenan los sentimientos,
aquellos que marchitan y otros que nacen en algún que otro recoveco de mi cuerpo.
Con el cuenta kilómetros a cero, recorriendo calles mojadas,
llenas de deseos que trasnochan moribundos esperando a ser cumplidos.
El recelo, aturdido de tanta lucha, se retira platónicamente.
Como un caballero. Ahora retumban sus gemidos en el desdén de la imprudencia.
Hace mucho que escribo sin sentido.
Y no es más el sentido figurado lo que carece de verdad,
si no la realidad de estos escritos que se desfiguran por mi voz acallar.
Y poco a poco, desvelaré mi mundo.
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