Be Yourself

(No pierdas ningun sueño esta noche. Estoy seguro que todo terminará de la mejor manera, aún cuando te toque perder. - Be Yourself to Audioslave -)

jueves, 27 de agosto de 2009

* Pintando ...

Hoy he pintado. En un sentido literal, artístico, metafórico, teatral y hasta dramático. Capa tras capa, intentando tapar esos trozos visibles que antaño sumergían de las profundidades más húmedas y hondas. Húmedas, en su sentido más figurado. Hondas, en su sentido más profundo que habita en el interior de éste pesar tan pesado.

He pintado, y me he quedado fuera de lugar. Fuera porqué no he podido plagiarme en esa mugrienta pared. Tan solo capas y capas de recuerdo afloraban cada vez que daba un brochazo. De nada ha servido.

Pintar es como nuestra mente y nuestro corazón: vamos tapando y tapando por tal de esconder esos badenes por los que saltamos haciendo caso omiso de su presencia, y sin embargo, solo conseguimos ataviarlos temporalmente.

Temporalmente. Últimamente mi mundo se regenta por las temporalidades pragmáticas. Por las temporalidades austeras. Por los cortes de tiempo que reducen la satisfacción o el mal estar.

Temporalidades frenéticas, vagabundas de un tiempo perdido.

Vagabundas con la incerteza de dónde apostar, de dónde reposar, y de dónde pasar.

Como el efecto fugaz que cubría esa torpe pared.

Hoy he pintado. Y aún cuando veía los colores divergir entre ellos en el mismo espacio… Aún cuando volvía a pintar una vez tras otra para inmortalizar ésa tonalidad que no quería postrarse… Aún cuando he rabiado desconsoladamente sin entender porqué el pasado quería tan desesperadamente mostrarse en “mi pared”… Aún así, he decidido no cubrir más esas marcas que, al fin y al cabo forman parte de esa pared, y me he limitado a pintar lo que he podido pintar.

sábado, 22 de agosto de 2009

* Una de sueños ...

Un día, dijo:

"Hay que tener los sueños lo suficientemente grandes
como para no perderlos de vista".


Y finalmente, me perdió de vista.

viernes, 21 de agosto de 2009

* Tan solo quería decirte...

Ahora se escapan. Sentimientos rebeldes.
Escondidos un día en algún recoveco por tal de no encontrarlos
-por tal de no encontrarte-.

Se escapan para volver a mí, de forma imprecisa,
circunstancialmente, involuntariamente,
forjando en mi piel cicatrices
que ya en su día creí cerrar.

Y basta con un perfume. Pero no,
no es tan solo un perfume. No es tan solo una fragancia.
Es un momento, que regresa del pasado
arrastrado por ése aroma. Arrastrándome.
Y revivo ese momento ajeno a mí presente
que para entonces, parecía tan inciertamente feliz.

Y ya ves,
después de tantas divulgaciones,
me queda una canción,
me queda un perfume,
me queda un lugar,
me queda una estación,
un palacio, un recuerdo,
un estruendo que se repite en mi espacio.
Un mal día que arreglar
y unos cuantos que olvidar.
¡Me queda tanto!

Me queda un valioso empeño para seguir avanzando
lejos de ti.

Me queda tanto de ti,
que ni tan si quiera ahora puedo poner un poquito de mi.
Mas, aún me queda una sensación liviana
pero tan sumamente frágil como sutil.

Me queda... ¡¡¡Dios!!! demasiado pesar me queda,
como para abandonarme a mi suerte y dejar que los sentimientos
se mezclen en este caparazón llamado corazón.

Me di cuenta de que me quedaba tanto...
cuando tan solo, quería decirte adiós.

jueves, 20 de agosto de 2009

* Return

He vuelto.
Aunque ahora no se cómo hacerlo.

Aunque ahora no se cómo llamarme,
ni cómo vestirme, ni cómo ser.

He perdido mi sombra.
La he abandonado por el camino
- ése que me ha traído hasta aquí -.
Tal vez me ha abandonado ella.
Tal vez nunca haya tenido sombra.

Ni la más tenue luz araña mi silueta.
Ni todos los rayos de sol
queman mis reseñas.

He vuelto.
Pero quizás no se ni a dónde.
Después de tantas bifurcaciones
que he tomado para llegar,
temo haberme perdido,
y ahora no encontrar las razones.

Pero he vuelto.
Talentoso pensamiento,
que me ha recluido en mi silencio
para, por fin, hablar de nuevo.

* Mariposa

Muñeca mariposa, con alas y con piernas,
con piernas y con manos,
y pegada a la espalda andaba a todos lados
sin poder volar.

Que en estos tiempos el volar estaba caro
como caros los besos -no aquellos amargos-.
Como caros los días, que infinitos
se hacían poco a poco a pedazos.

Ni un día entero, consiguió la mariposa
sobrevolar su tejado.
De cimientos y faldones,
de vicios y pecados.

Y ni el tintineo del tiempo,
y ni un desliz entre sus brazos,
pudieron desatarla
de esos lazos.

¡Qué caros los amores!
Que baratos los tragos ...
Danzaba la mariposa
entre cuerpos embriagados.