Be Yourself

(No pierdas ningun sueño esta noche. Estoy seguro que todo terminará de la mejor manera, aún cuando te toque perder. - Be Yourself to Audioslave -)

jueves, 31 de julio de 2008

*Entre lo Sagrado y lo Profano

La búsqueda de uno mismo resulta un camino mucho más complejo de lo que nos muestran desde pequeños. Siempre hemos seguido unas doctrinas marcadas desde muchos siglos atrás, que nos muestran una única luz a seguir, y si llegamos a ella, la bendición y la gloria eterna. Pero la verdad no resulta tan sencilla, y los túneles no solo tienen un único destino con su luz al final.

No. Los túneles suelen divergir en muchas otras bifurcaciones, las cuales son tan o más desconocidas como aquella que nos instigan a seguir.
La religión es una forma de enderezarnos hacia un fin, hacia un motivo por el que vivir.

Nos la muestran como la ideología políticamente correcta. Sin embargo, muchas veces olvidamos o ignoramos cuales son las verdaderas raíces de ésta.

Hoy voy a hablar del cristianismo, a través de una exposición que vi titulada “Entre lo sagrado y lo profano – El renacimiento en Prato – “. Dicha exposición enmarca cuadros del Renacimiento. Pinturas renacentistas en las que el alma cobra forma y cuerpo.

Pinturas en las que el punto de mira es la devoción hacia la cristiandad. Cuadros en los que las Vírgenes son mujeres de curvas bastas. Vestidos que no dan lugar a una imaginación obscena, y niños Jesús con miradas maliciosas.

La galería da lugar a una época donde los Santos claudicaban en santa devoción. Las Vírgenes restaban suspendidas en el aire, pudiendo ser por nubes o bien por varias cabezas de ángeles sobre las cuales se sostenían.

Realmente, me pareció un arte muy tenebroso, en los que los fondos de los cuadros se vestían de oscuridad para realzar las figuras abruptas de las Vírgenes y los cuerpos esclavizados de los santos. Al fin y al cabo, no deja de ser una ventana a la realidad, de una época donde la ironía entre el bien y el mal se debate en constante lucha.

En el cuadro “Repudio a Agar”, pude observar la desdicha del hombre hacia sí mismo. La virtud de la contradicción y la frialdad de unos corazones absolutamente inhumanos. El cuadro está claramente diferenciado por dos lados: cuando el propósito llega a la vida de uno, rechaza todo lo que hasta el momento le dio vida, mientras que, quienes han sido devotos y fieles, terminan en lamento y desolación. Es una pintura triste, de una historia real e inhumana.

Pero, es la trágica realidad: los diez mandamientos (en concreto el noveno y décimo), no dejan de ser una interpretación de códigos éticos y de moralidad, como el respeto hacia los demás. Pero “en casa de herrero, cuchillo de palo”. La religión católica ha cometido todo tipo de atrocidades a lo largo de la historia en señal de poder, lujuria y nada más lejos de la realidad que ocultar su propia mentira.

Salí de la exposición con dolor de cabeza e indignada. Indignada porqué intentan hacernos seguir una ideología políticamente incorrecta. Donde los soberanos siguen dictaminando unas órdenes irracionales, y, en muchos casos, de una inmoralidad aterradora. Y sin embargo, son miles los fieles que siguen los pasos que marca la iglesia hacia “su luz”.

Son muchos los que peregrinan para buscar la paz, para encontrar el perdón en manos de Dios, en manos de ese ser que ni tan siquiera sabemos si un día existió. Son muchos los que creen que no hay más camino, que el de “nuestro Señor”.

Tal vez por aquello de que pájaro en mano vale más que ciento volando, muchos conservan la fe intacta a pesar de todo. Los cuadros no son algo abstracto sino histórico, concreto. La insensatez llega en el momento en que no vemos más allá de lo que la historia nos ha contado, de lo que todos los poderosos nos han querido hacer creer.

domingo, 13 de julio de 2008

*Tras la máscara

Supongo que siento tu dolor. Que la misma no aceptación de tu condición, es la precisa inaceptación de mi condición al deber de mantenerme frente a ti sin actuar; hasta el momento en que tu misma me lo pidas.
Mi tristeza viene por tu tristeza, porque me pongo demasiado en tu orna de zapato para sentir tu dolor. Porqué tal vez siento que hasta te debo esto: compartir tus desdichas, tus desgracias, tus in pálpitos, tus noches marchitas, tus pozos oscuros, tus túneles profundos. Tus vicios, tus adicciones, tus arrebatos, tus inestabilidades. Y me debo el pensarte, al cuidarte, al amarte, al odiarte, todo, previamente premeditado.
Previamente justificado y aprobado por el juicio nulo de mi mente.
Porqué te debo. Me debo y no me doy.
Porqué todo doy y nada me quedo más que el dolor.
Porqué te debo y quiero deberte lo mejor.
Aunque me quedo a expensas de este camino ingrávido, porqué no soy lo suficientemente fuerte, porqué no tengo suficientes armas. Porqué tal vez no soy el caballero audaz que deba rescatarte. Porqué tal vez no es mi función.
Porqué tal vez no me debo esto a mi misma.


Y cuando me de lo justo,
podré dar lo preciso.

sábado, 12 de julio de 2008

*El ex fumador activo

Cuando uno deja de fumar por empatizar consigo mismo, su universo se revoluciona.

Desde el primer cigarro que obstinadamente y refunfuñando no se fuma, hasta el primero que se fuma después de haber dejado de fumar con una carga de culpabilidad sumamente derrotadora.


Dejar de fumar, es una de las máximas expresiones de auto-estima.

Es el ritual de depuración, mental y física.

Es una parte del reencuentro hacia ti mismo.

Es, a su vez, una nostalgia terriblemente angustiosa.


Es una guerra contra la sociedad fumadora, contra tu pasado más cercano en el que tú habitabas en ese clan.


Es una victoria que ganas cuando te encuentras rodeada de humos y malos olores.


Es una victoria que ganas al decir no, cuando te ofrecen un cigarro.


Es una victoria cuando ves que por fin, has derrotado al orangután (porqué mono se queda corto)...


Cuando uno deja de fumar por empatizar consigo mismo, lucha contra sí mismo día a día.

Quiere ser impecable, y a lo largo de su vida va erradicando esas malas costumbres que en su día adquirió.

La adquisición de estas, tal vez únicamente fueron parte de un aprendizaje. Y luego llega la hora de desaprender...


Que difícil desaprender la única forma de vivir con la que sabes sobrevivir ...

Que difícil despojarse uno de sus hábitos, despojarse de un compañero tan fiel como pudo ser el tabaco...

Que difícil reencontrarse con uno mismo y quererse por encima de todo...


Cuando uno deja de fumar, sufre incesablemente pensando el día en que puede que vuelva a fumar. Porque, cuando uno deja de fumar, lo hace físicamente, pero nunca deja de ser fumador psíquicamente.

Y cuando llega el día, que un ex fumador, se fuma un cigarro, y al día siguiente otro, y al rato otro... es entonces cuando pierde el norte en su vida y se da cuenta de la suma estupidez humana. Porque, es muy difícil vivir sin agredirnos si esta fue la forma en la que nos auto-educamos.

Y es entonces, cuando uno vuelve a fumar, cuando se da cuenta de lo insensato que es consigo mismo.

Y de lo engañado que vive su vida.


Porque nosotros, somos los primeros en engañarnos. Somos los primeros infieles a nosotros mismos.

viernes, 11 de julio de 2008

*La determinación

Siempre tuve una duda sobre la libertad del pueblo y las creaciones de las culturas y sociedades:
¿Qué pasa cuando un individuo no cree en nada de todo esto?
¿Cuándo el ser humano únicamente es él mismo y no necesita aliarse a ningún pensamiento global para existir y sobrevivir?
Hay un libro de Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos, donde cuestiona la forma en la que tiene el ser humano de crearse como persona, siempre a través de una sociedad, de unos códigos morales, de un sistema ético previamente autorizado y analizado, a través de un movimiento filosófico, utópico, moral, idealista, político... Pero, ¿qué pasa con los nihilistas? ¿Con aquellos que deciden no creer en nada ni formar parte de un sector minoritario o mayoritario que al fin y al cabo no deja de luchar también para sumarse a lo alto del poder? Porque todo grupo creado, siempre intentará que sus ideas prevalezcan por encima de todos y de este modo erradicar cualquier otro pensamiento que no sea el suyo.
Porque el ser humano todavía no ha evolucionado lo suficiente como para no necesitar pertenecer a alguien o algo... Porque el ser humano todavía no ha evolucionado lo suficiente como para convivir respetando las ideas de sus prójimos.

lunes, 7 de julio de 2008

*Egoístamente hablando...

La vida no está hecha para deliberar argumentos diarios de lo que ha sido la jornada política mundial. De lo que ha sido la jornada futbolística. Como más protagonismo les demos a ellos, más resistirán. Ese es el problema. No podemos ignorar la ignorancia porqué sin ella creeríamos que no sabemos nada.
Tal vez, sea la edad...
Las hormonas se revolucionan. Quizás sea su ciclo vital.
Pero yo no quiero pasarme la vida escribiendo sobre lo que ocurre, porque es demasiado aburrido a veces, y contraproducente muchas otras.
Porque si se trata de escribir el guión de nuestras vidas: ¿qué carajos hacemos escribiendo sobre los demás?
La política - es decir, nuestro modo de vida -, no deja de ser una pieza más en este puzzle que globaliza nuestra economía. Solo se trata de poder material. Pero el poder personal y moral es mucho más grande y fuerte que éste.
La cuestión es como vivir sin esa pieza del puzzle y no sentir que estás incompleto. Deberíamos de bastarnos nosotros mismos para completar la baraja.