Me despido, de ti.
Extensa y profunda.
Luminosa y radiante.
Cambiante y exotica.
Sencilla y extravagante.
Me despido del equilibrio,
de la armonia entre el hombre y la naturaleza.
De la igualdad entre el animal racional y el irracional.
Del contagio de la belleza.
De los multicolores que te forman.
De la amabilidad que te caracteriza.
De la diferencia y desigualdades que en ti habitan,
y sin embargo haces que todos te miren de la misma forma.
Del mismo color, a traves de tantos ojos diferentes.
De la misma forma, a pesar de tantos pensamientos distintos.
Me despido con nostalgia y recelo,
pues quisiera llevarte conmigo,
y asi convirtieras mi caos en cielo.
Me despido, y sin embargo,
no se como hacerlo.
Las palabras no me bastan,
te llevo de recuerdo.
Los fuertes vientos que has soplado,
me han llenado de deseos.
Me despido de ti.
Aire puro, aire infranqueable.
Aire que te llena de vida,
con tan solo respirarlo.
Oceanos interminables.
Espiritus indomables,
domados en tu cauce.
Aguas cristalinas, colores inigualables.
Colores donde el cielo
se funde con los mares.
Olas bravas,
de profundos oleajes.
En tus aguas quise banyarme,
en tus aguas quise naufragar,
y en esa fina arena blanca, resucitar.
Me despido de ti.
Y de tantos que nos han acompanyado.
De ti y tu fruto, de ti y tus hijos.
De ti. Oh, Sudafrica !!!
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